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quinta-feira, 27 de maio de 2010

Aprender jugando??


Existen muchos profesores que no comprenden la importancia de los juegos en la enseñanza de una lengua extranjera, sobre todo de la lengua española. Las actividades lúdicas son importantes para atraer la atención de los alumnos y motivarlos a aprender.
Desde siempre se ha considerado el juego como un elemento intrínseco de la personalidad humana, potenciador del aprendizaje. La atracción del juego es un elemento motivador importante. Según Del Moral (1996: 64) al referirse a los videojuegos señala que al 87% de las chicas les atrae más un tipo de juego que requiera habilidades espaciales, descubrimiento de claves y discriminación de formas, mientras que un 75% de los chicos prefiere aquellos juegos en los que se tenga que defender algo o a alguien y requieran de un estrategia.
La psicología cognitiva insiste en el papel del juego en el desarrollo personal. Ni es la única estrategia ni es demostrable que sea la mejor, pero es un instrumento muy interesante que se vive con intensidad en la clase. En el juego se manifiesta una actitud activa y dinámica inherente al papel de jugador, por eso no son de extrañar los reparos que, de entrada, pueden mostrar alumnos habituados a una enseñanza basada en la recepción. Tales resistencias pueden superarse a través de la negociación, sin imposiciones.
Los juegos requieren de la comunicación y provocan y activan los mecanismos de aprendizaje de la lengua. Contienen en su dinámica un mecanismo paralelo a la adquisición de la lengua materna por el niño. Las normas del juego se negocian en la clase o se incluyen en el programa informático que se haya creado o comprado previamente. La clase se impregna de un ambiente lúdico y permite a cada estudiante desarrollar sus propias estrategias de aprendizaje. Su meta puede ser practicar la lengua, divertirse y/o ganar el juego. Sea cual sea su objetivo, para alcanzarlo utilizará la lengua específica objeto de estudio.
Con el juego, nosotros, los docentes, dejamos de ser el centro de la clase, los “sabios” en una palabra, para pasar a ser meros facilitadores-conductores del proceso de enseñanza-aprendizaje, además de potenciar con su uso el trabajo en pequeños grupos o parejas.


Laberintos

Los laberintos son un tipo de actividad didáctica interactiva que suele comenzar con la descripción de una situación problemática para, a continuación, ofrecer posibles soluciones al problema que se ha planteado. Tras escoger una de estas opciones, los estudiantes son conducidos a una nueva situación donde pueden comprobar las consecuencias de su elección y volver a enfrentarse a nuevas situaciones y disyuntivas. Esto se repite hasta alcanzar el final de la actividad.
Los laberintos son actividades muy versátiles. Consisten en una serie de situaciones y una lista de opciones de forma que los estudiantes se mueven por él guiados por sus propias decisiones hasta llegar bien a un solo final (cuando el laberinto consiste en alcanzar una determinada meta) o a un final de entre varios (que puede ser más o menos adecuado, más o menos exitoso o depender de las necesidades didácticas).
Los puntos de decisión en una actividad laberíntica pueden estar formados por textos escritos, incluir otros formatos (animaciones, audio o imágenes) o bien pueden consistir únicamente en fragmentos de audio o video, pudiendo adoptar tipologías muy diversas y presentarse como cuestionarios, simulaciones de situaciones de la vida real, juegos de rol o como retos interactivos.
Un laberinto puede ser elaborado por el profesorado o por el alumnado y de esta forma plantearse como una actividad de clase cuyo resultado puede ser reutilizado por otros compañeros.
Estas actividades pueden
desarrollarse sobre papel (por medio de tarjetas numeradas) o mediante las TIC utilizando presentaciones interactivas (por ejemplo, mediante powerpoint interactivo.
Dependiendo de su diseño y de cómo se utilicen, en la enseñanza de lenguas los laberintos pueden abarcar un amplio abanico de metas didácticas: presentar nuevo léxico o estructuras de forma contextualizada, ensayar aspectos pragmáticos, enfrentarse a diferencias culturales, estimular la conversación, comprobar la efectividad de lo aprendido, etc.


Algunos ejemplos de Laberintos en español:
Rebajas: misión imposible (Analía Cicchinelli y Rosana Larraz)
La fiesta de Pepa (Rosana Larraz).
Fuente: Laberintos